Estudio de caso sobre tecnología TERMINATOR

CIENCIAS PARA LA MUERTE:
De la tecnología Terminator a los impulsores genéticos. Un caso de evaluación de tecnología desde la sociedad

Uno de los primeros estudios de caso que la Red TECLA decidió documentar fue el caso de la tecnología Terminator, semillas suicidas que se pudieran vender pero no usar para una nueva cosecha. No obstante, la denuncia temprana y la amplia y continua colaboración internacional y de movimientos populares campesinos, de trabajadores rurales, organizaciones de mujeres y consumidores, organizaciones de pueblos indígenas y de la sociedad civil del Norte y Sur global, lograron parar esta tecnología.

Naciones Unidas declaró tempranamente una moratoria contra su experimentación y uso que, acompañada por una activa vigilancia social, no ha podido ser revertida ni violada por ningún país. Se convirtió así en un caso ejemplar de “evaluación social de la tecnología”, que pese a estar respaldada por algunas de las trasnacionales y gobiernos económicamente más poderosos del globo, no pudo avanzar por la acción social crítica sobre los impactos que traería. Es también un caso ejemplar de alerta y acción temprana.

Luego de 18 años de vigencia de la moratoria internacional, podría suceder que la llamada tecnología Terminator nunca volviera a resurgir, pese a que aún persisten intentos de industrias y grandes latifundistas de algunos países para permitirla. La razón es que las mismas trasnacionales, ahora fusionadas y asociadas con otras, están invirtiendo en otros desarrollos tecnológicos que podrían funcionar para los mismos fines de muerte que Terminator, como otras tecnologías de restricción genética de la fertilidad o los llamados “impulsores genéticos” (gene drives), construidos con biotecnologías más recientes como CRISPR-Cas9, no solamente dirigidas a manipular semillas agrícolas, sino también árboles, insectos y otros seres vivos.

Por ello, en el contexto del acelerado cambio tecnológico que vivimos, la Red TECLA considera fundamental fortalecer la capacidad social de monitorear el horizonte tecnológico y poder realizar evaluaciones críticas desde los movimientos populares y organizaciones de la sociedad civil y científicos comprometidos, con una multiplicidad de perspectivas que nos permitan entender los impactos potenciales de las tecnologías antes de sufrir sus consecuencias en la salud, el ambiente, el trabajo y otros aspectos de las culturas y economías populares. El caso de la tecnología Terminator es un excelente ejemplo de ello.